Asma
El asma es un problema respiratorio que se debe
a la inflamación
de las vías respiratorias. La inflamación
causa un estrechamiento de los conductos respiratorios
que van a los pulmones, lo que limita el flujo del
aire hacia dentro y hacia fuera de ellos.
Las
personas que padecen de asma tienen las vías
respiratorias inflamadas y tienden a reaccionar
fuertemente a ciertas sustancias exteriores que
respiran.
Cuando las vías respiratorias reaccionan,
los músculos de su alrededor se contraen.
Esto hace que se estrechen y por lo tanto fluya
menos cantidad de aire en su interior. Esta inflamación
puede empeorar, haciendo que las vías respiratorias
se estreche incluso más.
Las células
que se encuentran en las vías respiratorias
producen más
mucosidad de lo normal. Esta mucosidad es pegajosa
y gruesa, haciendo que las vías respiratorias
sean más
estrechas aun y se haga más
dificil la respiración.
El
asma no se puede curar. Incluso cuando la persona
se siente bien, la enfermedad puede hacer su aparición
en cualquier momento.
Algunas veces los síntomas son ligeros y
desaparecen por si mismos o después de un
mínimo tratamiento con medicinas para el
asma. Otras veces los síntomas continúan
y van a peor. Cuando los síntomas se hacen
más
intensos y es necesario tratamiento adicional, es
lo que se conoce como un ataque de asma.
Es importante tratar los síntomas tan pronto
como aparecen. Esto ayudara a prevenir que los síntomas
empeoren y causen un ataque severo de asma. Los
ataques severos de asma pueden requerir tratamiento
de emergencia y pueden causar la muerte.
Los
síntomas más
comunes son: